Con la salida del fiscal Jorge Winkle el gobernador tiene que sacudir conciencias y no apagando inconformidades para que así Veracruz recobre su verdadera identidad cómo estado próspero y promisorio.

De Veracruz se van hombres, mujeres, recursos; ahora se deben crear fuentes de empleos que los arraiguen y terminen las tinieblas de la inseguridad que tanto temor causa a los veracruzanos.

En estos primeros nueve meses que comprende una primera etapa que nace del apremio de resolver problemas urgentes y necesidades inaplazables, como son la inseguridad, alimentar al pueblo y elevar sus niveles económicos.

Partimos de la aceptación de la buena voluntad de todo gobernante ante su pueblo aceptar la realidad que se vive en Veracruz, problemas que obedecen a profundos desequilibrios estructurales que reclaman una acción colectiva, cuya motivación sea, precisamente, la planeación del desarrollo.

Señor gobernador Cuitla’huac GARCIA.Lo bien hecho debe continuar y si es conveniente y prudente, tiene que superarlo.