QUE NO NOS GANE LA VIOLENCIA EL PUEBLO QUIERE PAZ Y SEGURIDAD.

Desde 1994 la violencia en el país con el ex presidente Carlos Salinas, se vino en aumento.El conflicto Zapatista.El asesinato del candidato Luís Donaldo Colosio Murrieta, de igual manera, los crímenes del cardenal Juan José Posadas Campos y del secretario general del PRI, José Francisco Ruiz Massieo.

El estado mexicano,aparece ante los ojos del mundo cómo un país inseguro y con una creciente ola delictiva que parece imparable. El descontento social es enorme,la crisis económica se alarga y conlleva su amplia dosis de inseguridad,que se respira por todos los rincones del país.

Lo mismo hay masacres en el sur,en el norte y centro del país, dónde las autoridades encargadas se ven con la necesidad de reconocer que se libra una férrea guerra a muerte por el control del tráfico de drogas.

Es conocido por todos los mexicanos las presiones de Estados Unidos,que recibe el presidente Andrés Manuel López obrador,para que apriete el paso en contra del narcotráfico, y así se pueda otorgar la llamada dichosa certificación que otorga el gobierno estadounidense, a los países que colaboran contra las drogas.Esto lo sabe muy bien él secretario de relaciones exteriores Marcelo Ebrard.

Ninguna persona es capaz de gobernar un pueblo, un estado y menos una nación sin garantizar la seguridad,pues el problema se vuelve incontrolable y acabará por envolverlo.

En el caso del mandatario AMLO, apenas empieza su labor al frente del país,dónde su gran reto es demostrar y a actuar con un programa Real de combate a la delincuencia que tienen encendido los focos rojos la guardia nacional.Lo que merece en opinión de los expertos el presidente de la república es el beneficio de la duda.