Pese a pesimistas, críticos contundentes e ideólogos sin responsabilidades, los mexicanos están ciertos que con AMLO, México ni se disuelve ni se totalitariza. Que el camino es el de la libertad y la democracia.

Se debe tomar conciencia para fortalecer la voluntad de renovar la acción. El mandatario no debe invitar al triunfalismo porque a la fecha tenemos el vaso medio lleno.

Se debe reconocer, que la calidad de vida de millones de mexicanos que están insatisfechos por las condiciones de miseria en que viven,sin duda alguna alguien dirá lo contrario.

Para el año 2021 se quiere lograr la meta de que 150 millones de habitantes puedan vivir en mejores condiciones ya que no hay más que dos alternativas: o seguimos avanzando con nuestra vocación democrática, que es la seguridad que actualmente el miedo abate al ciudadano,además crecer,dar empleo,generar riqueza y distribuirla,y seguir manteniendo la estabilidad política,pero lo más urgente, justicia,libertad y seguridad.

Conciente de que un país tiene que concebirse a largo plazo se tienen que ordenar y racionalizar las acciones; y superar la improvisación que en nada ayuda a un gobierno en su reforma administrativa.Se está a tiempo para convencer de que la racionalización del país es ya una tendencia irreversible.