No son horas para la defensa de intereses políticos coyunturales ni para la toma de decisiones de fuerza; son tiempos de reconocer errores,para enmendar lo necesario, y para plantear de una vez por todas que el rompimiento de la unidad nacional significa la pérdida de todo.

Es necesario reconocer que urge la aceptación del diálogo como principio de consenso para la desactivación de los mecanismos de la violencia y para la instauración inmediata de lo de la civilidad y la democracia.

El gremio magisterial ha sido, y es,un factor sustantivo en la estabilidad del proyecto nacional que encabeza el presidente AMLO, en esta época de transición política y de recuperación económica tan difícil que vive el país.

En este proceso, es necesario preservar una estabilidad entre el magisterio y el gobierno, mediante negociaciones transparente y de compromisos compartidos,los cuales deriven en un proyecto nacional político y económico sólido, de amplia base democrática, en el cual el papel prioritario del .magisterio sea recompensado con una prosperidad que por años ha estado postergada.

Hay una serie de temas con la problemática magisterial. Pero el que más preocupa fundamentalmente es la ola de inseguridad que viven los mexicanos, por lo que el magisterio debe proponer una cruzada nacional en favor de una paz social duradera.